Debido a mi edad, soy mayor que la
mayoría de alumnos de mi clase, no he vivido muchas situaciones de inclusión en
las aulas en las que yo he estado a lo largo de mi vida como estudiante. Si por
inclusión entendemos que los alumnos extranjeros puedan entrar en un aula
ordinaria, en ese caso sí que he tenido experiencias de este tipo.
Yo vivo en un pueblo de unos 8.000 habitantes, de los
cuales la mitad son residentes extranjeros. La gran mayoría son ingleses pero
también hay muchos alemanes, noruegos, marroquíes y franceses, entre otras
nacionalidades. Este contexto permite que desde muy pequeño haya convivido con
personas marroquíes, europeas, sudamericanas y asiáticas, lo cual, seguramente,
ha influido en mi forma de ser y de respeto hacia las demás personas
independientemente de su nacionalidad o raza.
En mi colegio, a los alumnos que les costaba más
seguir el ritmo de la clase siempre los sacaban a apoyo, nunca ha entrado
ningún maestro a dar apoyo a algún niño con ACNEAE. Los niños que salían eran o
bien extranjeros que todavía no dominaban la lengua castellana, o bien alumnos
con otro tipo de problemas que les costaba más aprender y comprender los
conceptos que el profesor explicaba. Estos alumnos, normalmente repetían algún
curso en el colegio y en la ESO no llegaban casi nunca a sacarse el graduado.
En la ESO, los alumnos que tienen problemas para el
aprendizaje se quedaban desamparados, puesto que los apoyos, si existían, eran
menores y debían adaptarse al ritmo de la clase, lo que provocaba un
estancamiento académico casi definitivo y la salida prematura del sistema
educativo en busca de trabajo.
Fuera del ámbito académico y en las relaciones entre
iguales, siempre han existido problemas con alumnos extranjeros o con problemas
de aprendizaje. Desde mi perspectiva creo que no he vivido muchos casos de
bullying en el colegio pero en la ESO, que venían alumnos de otras localidades
y los adolescentes son muy peligrosos a esas edades, sí he visto multitud de
peleas, de robar el almuerzo al diferente, marginación e incluso casos de
violación. Yo no he tenido muchos problemas en mi adolescencia, por suerte mi
núcleo de amigos era grande y nos conocíamos de toda la vida, y las personas
con las que entablamos relación y amistad en la ESO fueron, la mayoría, sanas e
interculturales y muchas de ellas siguen vigentes en la actualidad.
Para finalizar, soy consciente de que hay personas que
en el sistema educativo lo han debido de pasar muy mal y que seguramente estas
experiencias negativas han marcado de manera significativa su vida. Por ello,
la inclusión la veo como una medida no solo de incluir al diferente sino de educar en una serie de valores a todos los
alumnos para que sean conscientes de que todos somos diferentes entre nosotros
y que debemos respetarnos y ser conscientes de lo que conllevan los actos que
realizamos.
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